Comprar una vivienda es sin duda la mayor inversión que una persona realiza en su vida y estar convencidos al 100% en el momento de tomar la decisión no es una tarea fácil. Precipitarse a la hora de adquirir un inmueble puede traer graves consecuencias ya que, así como no pasa en muchas de las cosas que compramos a diario, difícilmente podremos solicitar que nos devuelvan el importe por qué no estamos satisfechos. Pero, ¿cómo podemos estar seguros de que hacemos la inversión correcta?
Durante el proceso de búsqueda de una vivienda debemos plantearnos una serie de cuestiones que no habremos de olvidar en el momento de tomar la decisión final.
¿Esta vivienda cubre mis necesidades imprescindibles?
El largo camino que puede resultar en algunas ocasiones la búsqueda de una vivienda puede hacer que nos desviemos del punto de partida en el que empezamos, pero esto no tiene porqué ser negativo. A pesar de que podamos haber cambiado de zona o haber ampliado el presupuesto esto no será un inconveniente mientras la vivienda en la que nos interesamos siga cubriendo nuestras necesidades en cuanto a espacio, o que nos ofrezca alternativas de medios de transporte si hemos ampliado nuestro radio de búsqueda.
¿He visto la casa más de una vez?
Existen muchos inversores que no necesitan más que un vistazo para adquirir una vivienda e incluso algunos de ellos llegan a comprar a ciegas. Pero esto no es lo más aconsejable. Tener la posibilidad de visitar la casa a diferentes horas del día nos puede ofrecer una perspectiva diferente, ya no solo del interior de la vivienda sino también de los alrededores. Además, en muchas ocasiones, en una primera visita no somos capaces de retener muchos detalles que a la larga serán de mucha importancia.
¿He visitado los alrededores?
La zona donde se sitúa la casa que compraremos es casi tan importante como el interior de la vivienda. Pese a encontrar una vivienda que cumpla todos nuestros requisitos deberemos tener en cuenta también si la localización es la adecuada para nuestras necesidades. La cercanía a servicios, medios de transporte o zonas comerciales puede ser casi tan importante como la distribución de la vivienda. Para no cometer errores al tomar la decisión es importante conocer la zona, caminar por ella y ver si se adapta a lo que buscábamos.
¿He visto otras casas?
Encontrar la vivienda ideal demasiado pronto puede indicar que no hemos comparado lo suficiente. Poder visitar varias viviendas, con características diferentes, nos ayudará a concretar nuestras prioridades, conocer más a fondo nuestros gustos y saber a qué estaríamos dispuestos a renunciar y a qué no. Una búsqueda exhaustiva nos permitirá conocer el mercado y nos dará mayor seguridad a la hora de decidirnos de qué la vivienda que estamos eligiendo es la mejor.
viernes, 19 de julio de 2013
jueves, 18 de julio de 2013
BUNGALOW GRAN ALACANT Ref: G06
BUNGALOW DUPLEX EN GRAN ALACANT DE SANTA POLA. BUNGALOW EN URBANIZACIÓN CON PISCINA COMUNITARIA.
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=275844&numagencia=947
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=275844&numagencia=947
martes, 16 de julio de 2013
APARTAMENTO EN ZONA INSTITUTOS-BERNABEU Ref: A15
Apartamento en Santa Pola zona Institutos, 4 m2 de cocina, 5 m2 de terraza, 500 m. de la playa, 2 habitaciones dobles, un baño, propiedad en buen estado, orientacion oeste, suelo de gres, carpinteria exterior de aluminio.
Extras: agua, ascensor, electrodomésticos, luminoso, luz, muebles, parking, piscina comunitaria, t.v., terraza, todo exterior, centros comerciales, colegios, costa, montaña, urbanización, vistas al mar.
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=579690&numagencia=947
Extras: agua, ascensor, electrodomésticos, luminoso, luz, muebles, parking, piscina comunitaria, t.v., terraza, todo exterior, centros comerciales, colegios, costa, montaña, urbanización, vistas al mar.
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=579690&numagencia=947
lunes, 15 de julio de 2013
Ahorrar al contratar ADSL es posible, ¿quieres saber cómo?
No se trata del anuncio de una compañía de ADSL, sino de una realidad como un templo. Se puede ahorrar dinero mensualmente al contratar ADSL, y es posible por dos motivos: primero, porque tenemos acceso a todas las novedades del mercado y nos podemos informar; segundo, porque si analizamos nuestras necesidades y conocemos los requisitos técnicos de la instalación, sabremos qué oferta de ADSL nos encaja como un guante.
En casa ya tenemos suficientes gastos mensuales, como la hipoteca o el alquiler, la luz o la alimentación, y si nos descuidamos estaremos pagando demasiado por una conexión ADSL con sus servicios añadidos, porque la estaremos infrautilizando. Como ahorrar es, precisamente, obtener ingresos extra a base de eliminar gastos innecesarios, el ADSL es un objeto de estudio fundamental. La clave está en saber que todos pagamos, por defecto, más de lo que deberíamos por un servicio que no llegamos a aprovechar al 100%.
Cada familia es un mundo, y puede que la mejor oferta de ADSL para la familia A sea muy poco ventajosa para la familia B. Los hábitos de consumo de la familia son el factor que define qué tipo de conexión, con qué características y con qué servicios extra maximizan el servicio por un precio muy asumible. Las preguntas que nos podemos hacer son sencillas: ¿cuánto tiempo estamos conectados a la Red? ¿La necesitamos para trabajar? ¿Vemos películas online, en streaming? ¿Cuántos dispositivos conectamos vía WiFi (Smartphone, tablets,…)? Este tipo de preguntas no son nada del otro mundo: cualquiera se las plantea cuando piensa en comprar un coche o una casa, ¿o vamos a por el pan en el Ferrari?
En el mercado existe mucha variedad de conexión de ADSL, hay muchas ofertas y, también, hay tipos de conexión que no son ADSL exactamente, pero que se le llama así por comodidad. Por ejemplo, la fibra óptica. Dejando de lado los tecnicismos, ¿quién necesita la fibra óptica y sus 100 Mbps? ¿Por qué no nos va a servir una conexión de 1 Mbps? ¿Por qué contratar esos paquetes de TV Digital que luego no vemos, apenas, y que nos suponen 10 o 20 euros mensuales de más? Analizar todas las opciones, simplificar las decisiones, usar la cabeza y conocer nuestros hábitos es lo mejor que nos puede pasar a la hora de ahorrar.
¿Es posible ahorrar 200 euros anuales en la factura del ADSL?
Por supuesto, y más, también es posible. Basta con no contratar un servicio que nos quede grande. Es así de sencillo. Para ahorrar 200 euros anuales solo hay que reducir 16 euros la factura mensual (14 euros más IVA aproximadamente), y esa puede ser la diferencia entre contratar ese canal de deportes que infrautilizamos, o ese canal de películas que no aprovechamos porque, o bien no nos gusta siempre, o bien accedemos a otro tipo de servicios que nos llenan más gracias al ADSL. Es así de sencillo, sin magia, sin renunciar a la calidad del servicio. Digámoslo claro: ¿qué diferencia hay entre una conexión de 6 Mbps y una de 10 Mbps?
A veces la culpa es nuestra: contratamos un servicio determinado, pero por cuestiones meramente físicas, obtenemos un servicio peor a precio de oro. Hablando en plata: si vivimos a 5 kilómetros de la central de telefonía más cercana, el servicio de ADSL que podemos obtener es muy bajo. Si contratamos 10 Mbps nunca nos llegarán 10 Mbps. Es mejor contratar velocidades menores porque no sufren tanta atenuación, tanto desgaste. Pero ¿y si nos empeñamos en contratar 10, 12, 20 Mbps? Si la compañía se hace la sueca, lo contrataremos y pagaremos el precio estipulado, pero nunca obtendremos el mejor servicio, ni de lejos. Eso hay que tenerlo en cuenta, también, a la hora de contratar. ¿Dónde vivimos? ¿Hay posibilidad de optar a la fibra óptica (que no degrada el servicio con la distancia), o el cable?
Venga, recapitulemos. ¿Cómo ahorramos dinero mes a mes sin renunciar al ADSL? Primero, conozcamos exactamente nuestros hábitos de “conexión”:
• Si usamos Internet esporádicamente para navegar, leer el correo, ver alguna foto en las redes sociales,… nuestra elección es una conexión básica de 1 o 3 Mbps. Además, si conectamos el PC al router mediante un cable, no perderemos más señal vía WiFi.
• Si nuestro uso es más intenso, somos más personas o dispositivos conectados vía WiFi, jugamos online de vez en cuando o compartimos ficheros asiduamente, nuestra opción es una conexión a 10 Mbps. Lo que perdamos por causa de la atenuación dependerá de la distancia a la que estemos de la central, y será más en proporción de lo que es con una conexión de 1 o 3 Mbps. Sin embargo, ganaremos en cantidad de dispositivos que podemos conectar.
• Si usamos mucho Internet, si trabajamos desde casa, necesitamos transferir grandes cantidades de datos, nos conectamos a streaming de vídeo en HD,… y sobre todo si eso lo hacemos varias personas en casa, lo que podemos contratar es fibra óptica. No tiene el problema del ADSL con la distancia, y todos los que estemos conectados desde cualquier dispositivo notaremos que la conexión “va bien”.
Sea como sea, siempre pensemos en qué nos hace falta objetivamente. Y lo primero de lo que debemos prescindir si queremos ahorrar es de los paquetes de TV y todos los accesorios que nos pueden venir “incluidos” en la oferta inicial.
En casa ya tenemos suficientes gastos mensuales, como la hipoteca o el alquiler, la luz o la alimentación, y si nos descuidamos estaremos pagando demasiado por una conexión ADSL con sus servicios añadidos, porque la estaremos infrautilizando. Como ahorrar es, precisamente, obtener ingresos extra a base de eliminar gastos innecesarios, el ADSL es un objeto de estudio fundamental. La clave está en saber que todos pagamos, por defecto, más de lo que deberíamos por un servicio que no llegamos a aprovechar al 100%.
Cada familia es un mundo, y puede que la mejor oferta de ADSL para la familia A sea muy poco ventajosa para la familia B. Los hábitos de consumo de la familia son el factor que define qué tipo de conexión, con qué características y con qué servicios extra maximizan el servicio por un precio muy asumible. Las preguntas que nos podemos hacer son sencillas: ¿cuánto tiempo estamos conectados a la Red? ¿La necesitamos para trabajar? ¿Vemos películas online, en streaming? ¿Cuántos dispositivos conectamos vía WiFi (Smartphone, tablets,…)? Este tipo de preguntas no son nada del otro mundo: cualquiera se las plantea cuando piensa en comprar un coche o una casa, ¿o vamos a por el pan en el Ferrari?
En el mercado existe mucha variedad de conexión de ADSL, hay muchas ofertas y, también, hay tipos de conexión que no son ADSL exactamente, pero que se le llama así por comodidad. Por ejemplo, la fibra óptica. Dejando de lado los tecnicismos, ¿quién necesita la fibra óptica y sus 100 Mbps? ¿Por qué no nos va a servir una conexión de 1 Mbps? ¿Por qué contratar esos paquetes de TV Digital que luego no vemos, apenas, y que nos suponen 10 o 20 euros mensuales de más? Analizar todas las opciones, simplificar las decisiones, usar la cabeza y conocer nuestros hábitos es lo mejor que nos puede pasar a la hora de ahorrar.
¿Es posible ahorrar 200 euros anuales en la factura del ADSL?
Por supuesto, y más, también es posible. Basta con no contratar un servicio que nos quede grande. Es así de sencillo. Para ahorrar 200 euros anuales solo hay que reducir 16 euros la factura mensual (14 euros más IVA aproximadamente), y esa puede ser la diferencia entre contratar ese canal de deportes que infrautilizamos, o ese canal de películas que no aprovechamos porque, o bien no nos gusta siempre, o bien accedemos a otro tipo de servicios que nos llenan más gracias al ADSL. Es así de sencillo, sin magia, sin renunciar a la calidad del servicio. Digámoslo claro: ¿qué diferencia hay entre una conexión de 6 Mbps y una de 10 Mbps?
A veces la culpa es nuestra: contratamos un servicio determinado, pero por cuestiones meramente físicas, obtenemos un servicio peor a precio de oro. Hablando en plata: si vivimos a 5 kilómetros de la central de telefonía más cercana, el servicio de ADSL que podemos obtener es muy bajo. Si contratamos 10 Mbps nunca nos llegarán 10 Mbps. Es mejor contratar velocidades menores porque no sufren tanta atenuación, tanto desgaste. Pero ¿y si nos empeñamos en contratar 10, 12, 20 Mbps? Si la compañía se hace la sueca, lo contrataremos y pagaremos el precio estipulado, pero nunca obtendremos el mejor servicio, ni de lejos. Eso hay que tenerlo en cuenta, también, a la hora de contratar. ¿Dónde vivimos? ¿Hay posibilidad de optar a la fibra óptica (que no degrada el servicio con la distancia), o el cable?
Venga, recapitulemos. ¿Cómo ahorramos dinero mes a mes sin renunciar al ADSL? Primero, conozcamos exactamente nuestros hábitos de “conexión”:
• Si usamos Internet esporádicamente para navegar, leer el correo, ver alguna foto en las redes sociales,… nuestra elección es una conexión básica de 1 o 3 Mbps. Además, si conectamos el PC al router mediante un cable, no perderemos más señal vía WiFi.
• Si nuestro uso es más intenso, somos más personas o dispositivos conectados vía WiFi, jugamos online de vez en cuando o compartimos ficheros asiduamente, nuestra opción es una conexión a 10 Mbps. Lo que perdamos por causa de la atenuación dependerá de la distancia a la que estemos de la central, y será más en proporción de lo que es con una conexión de 1 o 3 Mbps. Sin embargo, ganaremos en cantidad de dispositivos que podemos conectar.
• Si usamos mucho Internet, si trabajamos desde casa, necesitamos transferir grandes cantidades de datos, nos conectamos a streaming de vídeo en HD,… y sobre todo si eso lo hacemos varias personas en casa, lo que podemos contratar es fibra óptica. No tiene el problema del ADSL con la distancia, y todos los que estemos conectados desde cualquier dispositivo notaremos que la conexión “va bien”.
Sea como sea, siempre pensemos en qué nos hace falta objetivamente. Y lo primero de lo que debemos prescindir si queremos ahorrar es de los paquetes de TV y todos los accesorios que nos pueden venir “incluidos” en la oferta inicial.
viernes, 12 de julio de 2013
PISO CENTRICO ALICANTE Ref: 27
Piso en Alicante zona Centro, 80 m. de superficie, 7 m2 de cocina, , 2 habitaciones dobles, 2 baños, propiedad en buen estado, suelo de porcelanico, carpinteria exterior de aluminio.
Extras de la vivienda: aacc split , agua, arma. empotrados, cocina indep., electrodomésticos, línea telefónica, luminoso, luz, muebles, t.v., autobuses, centros comerciales, colegios, costa, hospitales, tranvía, tren, zonas infantiles
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=531825&numagencia=947
Extras de la vivienda: aacc split , agua, arma. empotrados, cocina indep., electrodomésticos, línea telefónica, luminoso, luz, muebles, t.v., autobuses, centros comerciales, colegios, costa, hospitales, tranvía, tren, zonas infantiles
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=531825&numagencia=947
jueves, 11 de julio de 2013
Tener una vivienda vacía supone un gasto de unos 2.400 euros al año
Existe una creencia, muy extendida entre propietarios de viviendas, que el piso cerrado no da problemas y no ocasiona grandes gastos. Según un informe elaborado por Alquiler Seguro, basado en los datos que maneja a diario sobre el coste de mantenimiento de inmuebles, tener una casa vacía acarrea un gasto medio de 2.400 euros anuales en un piso tipo (tomando como ejemplo la ciudad de Barcelona).
Este gasto oscilaría en función del tamaño de la vivienda y el municipio donde se encuentre ubicado el inmueble.Los datos de Alquiler Seguro recogen información detallada del coste medio de inmuebles en desuso en Barcelona y que puede ser extrapolada al resto de grandes ciudades de hasta 250.000 habitantes.
La realidad de los inmuebles vacíos
Desde hace unos años el mito de que mantener una vivienda vacía hacía que se revalorizará ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmo agigantado, hasta tal punto que desde 2007 el precio se ha ajustado en un 40,3% con previsiones de continuar a la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan a augurar descensos hasta 2014.
Ante la imposibilidad de vender, muchos propietarios mantienen sus viviendas vacías e inutilizadas, lo que provoca una mayor depreciación del inmueble. Tener una vivienda vacía afecta directamente a la conservación y mantenimiento de la misma.
Un inmueble bien conservado dura más, envejece más dignamente y permite disfrutarlo más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, se evitan los fuertes gastos que habría que efectuar si, de repente, fuera necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se haya ido agravando con el tiempo.
Muchos de los requisitos que se exigen para el mantenimiento de un inmueble podrían estar cubiertos si éste estuviese ocupado por un inquilino.
Gastos fijos y variables
Analizando los impuestos comunes de una ciudad como Barcelona por ejemplo, el gasto mensual ronda los 200 euros por cada casa en desuso.
Los gastos fijos comunes a cualquier residencia son:
Comunidad de propietarios
Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 metros cuadrados en el centro de una de las principales ciudades analizadas por Alquiler Seguro, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual ascendería a 75 euros, sin tener en cuenta gastos extraordinarios como derramas o reformas, lo que podría aumentarla considerablemente.
Además, hay muchas comunidades de vecinos que en el recibo incluyen gastos adicionales como la factura por calefacción comunitaria y agua, lo que se traduce en un gasto anual de comunidad de 900 euros.
La comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía
IBI (Impuesto de bienes inmuebles)
El segundo recibo más importante en cuantía para propietarios, inexcusable, es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste grava la titularidad o posesión de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral, que clasifica el origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales establecidos. El costo del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros, en una vivienda sin garaje ni trastero. En el caso de que el inmueble disponga de añadidos, el costo puede aumentar aproximadamente unos 120 euros más. Incluye la tasa de basuras.
Seguro de hogar
Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro de hogar, con el fin de tener cubierto acontecimientos inesperados o accidentes. El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.
Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa (contenido/continente) y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200 euros.
Mínimos de suministros
Parte de las 3,4 millones de viviendas vacías que hay en España mantienen contratados suministros de luz, agua y gas. Aunque no se haga uso de los mismos, estos tienen un coste mínimo, que en el caso de la luz va fijado y varía por la potencia que se haya contratado. Debido a las subidas de las tasas, en los últimos años, el coste de mínimos en suministros se ha elevado, llegando a tener que abonar un total anual de 540 euros por su alta y mantenimiento.
Hipoteca
Aunque se trata de casos excepcionales, algunas viviendas vacías están sometidas a cargas extras como el pago de una hipoteca. Si estimamos el precio de una vivienda de 100.000 euros con una financiación a tipo medio del 3% y 15 años, supondría afrontar un pago mensual de 690 euros.
A todos estos gastos fijos, también se ha de añadir el coste de mantenimiento y reparaciones que por falta de uso necesita un inmueble y que quedan exentos de la cobertura del seguro (avería de caldera, atascos...). Este tipo de gasto, que entraría dentro de los costes ocasionales o variables y puede incrementar el gasto anual en 260 euros, siempre dependiendo del tipo de avería, reparación o remodelación necesaria.
Barcelona es la segunda ciudad que tiene más viviendas vacías
Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, fechados en 2011 y de un cómputo aproximado, no real, puesto que no existe un censo que registre el parque absoluto de viviendas en España, entre las cuatro ciudades con más población en España hay más de 1.642.654 viviendas vacías, siendo Barcelona la que cuenta con más viviendas cerradas, seguida de Madrid, con 307.859.
Existe una creencia, muy extendida entre propietarios de viviendas, que el piso cerrado no da problemas y no ocasiona grandes gastos. Según un informe elaborado por Alquiler Seguro, basado en los datos que maneja a diario sobre el coste de mantenimiento de inmuebles, tener una casa vacía acarrea un gasto medio de 2.400 euros anuales en un piso tipo (tomando como ejemplo la ciudad de Barcelona).
Este gasto oscilaría en función del tamaño de la vivienda y el municipio donde se encuentre ubicado el inmueble.Los datos de Alquiler Seguro recogen información detallada del coste medio de inmuebles en desuso en Barcelona y que puede ser extrapolada al resto de grandes ciudades de hasta 250.000 habitantes.
La realidad de los inmuebles vacíos
Desde hace unos años el mito de que mantener una vivienda vacía hacía que se revalorizará ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmo agigantado, hasta tal punto que desde 2007 el precio se ha ajustado en un 40,3% con previsiones de continuar a la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan a augurar descensos hasta 2014.
Ante la imposibilidad de vender, muchos propietarios mantienen sus viviendas vacías e inutilizadas, lo que provoca una mayor depreciación del inmueble. Tener una vivienda vacía afecta directamente a la conservación y mantenimiento de la misma.
Un inmueble bien conservado dura más, envejece más dignamente y permite disfrutarlo más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, se evitan los fuertes gastos que habría que efectuar si, de repente, fuera necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se haya ido agravando con el tiempo.
Muchos de los requisitos que se exigen para el mantenimiento de un inmueble podrían estar cubiertos si éste estuviese ocupado por un inquilino.
Gastos fijos y variables
Analizando los impuestos comunes de una ciudad como Barcelona por ejemplo, el gasto mensual ronda los 200 euros por cada casa en desuso.
Los gastos fijos comunes a cualquier residencia son:
Comunidad de propietarios
Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 metros cuadrados en el centro de una de las principales ciudades analizadas por Alquiler Seguro, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual ascendería a 75 euros, sin tener en cuenta gastos extraordinarios como derramas o reformas, lo que podría aumentarla considerablemente.
Además, hay muchas comunidades de vecinos que en el recibo incluyen gastos adicionales como la factura por calefacción comunitaria y agua, lo que se traduce en un gasto anual de comunidad de 900 euros.
La comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía
IBI (Impuesto de bienes inmuebles)
El segundo recibo más importante en cuantía para propietarios, inexcusable, es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste grava la titularidad o posesión de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral, que clasifica el origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales establecidos. El costo del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros, en una vivienda sin garaje ni trastero. En el caso de que el inmueble disponga de añadidos, el costo puede aumentar aproximadamente unos 120 euros más. Incluye la tasa de basuras.
Seguro de hogar
Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro de hogar, con el fin de tener cubierto acontecimientos inesperados o accidentes. El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.
Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa (contenido/continente) y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200 euros.
Mínimos de suministros
Parte de las 3,4 millones de viviendas vacías que hay en España mantienen contratados suministros de luz, agua y gas. Aunque no se haga uso de los mismos, estos tienen un coste mínimo, que en el caso de la luz va fijado y varía por la potencia que se haya contratado. Debido a las subidas de las tasas, en los últimos años, el coste de mínimos en suministros se ha elevado, llegando a tener que abonar un total anual de 540 euros por su alta y mantenimiento.
Hipoteca
Aunque se trata de casos excepcionales, algunas viviendas vacías están sometidas a cargas extras como el pago de una hipoteca. Si estimamos el precio de una vivienda de 100.000 euros con una financiación a tipo medio del 3% y 15 años, supondría afrontar un pago mensual de 690 euros.
A todos estos gastos fijos, también se ha de añadir el coste de mantenimiento y reparaciones que por falta de uso necesita un inmueble y que quedan exentos de la cobertura del seguro (avería de caldera, atascos...). Este tipo de gasto, que entraría dentro de los costes ocasionales o variables y puede incrementar el gasto anual en 260 euros, siempre dependiendo del tipo de avería, reparación o remodelación necesaria.
Barcelona es la segunda ciudad que tiene más viviendas vacías
Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, fechados en 2011 y de un cómputo aproximado, no real, puesto que no existe un censo que registre el parque absoluto de viviendas en España, entre las cuatro ciudades con más población en España hay más de 1.642.654 viviendas vacías, siendo Barcelona la que cuenta con más viviendas cerradas, seguida de Madrid, con 307.859.
La realidad de los inmuebles vacíos
Desde hace unos años el mito de que mantener una vivienda vacía hacía que se revalorizará ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmo agigantado, hasta tal punto que desde 2007 el precio se ha ajustado en un 40,3% con previsiones de continuar a la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan a augurar descensos hasta 2014.
Ante la imposibilidad de vender, muchos propietarios mantienen sus viviendas vacías e inutilizadas, lo que provoca una mayor depreciación del inmueble. Tener una vivienda vacía afecta directamente a la conservación y mantenimiento de la misma.
Un inmueble bien conservado dura más, envejece más dignamente y permite disfrutarlo más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, se evitan los fuertes gastos que habría que efectuar si, de repente, fuera necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se haya ido agravando con el tiempo.
Muchos de los requisitos que se exigen para el mantenimiento de un inmueble podrían estar cubiertos si éste estuviese ocupado por un inquilino.
Gastos fijos y variables
Analizando los impuestos comunes de una ciudad como Barcelona por ejemplo, el gasto mensual ronda los 200 euros por cada casa en desuso.
Los gastos fijos comunes a cualquier residencia son:
Comunidad de propietarios
Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 metros cuadrados en el centro de una de las principales ciudades analizadas por Alquiler Seguro, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual ascendería a 75 euros, sin tener en cuenta gastos extraordinarios como derramas o reformas, lo que podría aumentarla considerablemente.
Además, hay muchas comunidades de vecinos que en el recibo incluyen gastos adicionales como la factura por calefacción comunitaria y agua, lo que se traduce en un gasto anual de comunidad de 900 euros.
La comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía
IBI (Impuesto de bienes inmuebles)
El segundo recibo más importante en cuantía para propietarios, inexcusable, es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste grava la titularidad o posesión de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral, que clasifica el origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales establecidos. El costo del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros, en una vivienda sin garaje ni trastero. En el caso de que el inmueble disponga de añadidos, el costo puede aumentar aproximadamente unos 120 euros más. Incluye la tasa de basuras.
Seguro de hogar
Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro de hogar, con el fin de tener cubierto acontecimientos inesperados o accidentes. El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.
Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa (contenido/continente) y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200 euros.
Mínimos de suministros
Parte de las 3,4 millones de viviendas vacías que hay en España mantienen contratados suministros de luz, agua y gas. Aunque no se haga uso de los mismos, estos tienen un coste mínimo, que en el caso de la luz va fijado y varía por la potencia que se haya contratado. Debido a las subidas de las tasas, en los últimos años, el coste de mínimos en suministros se ha elevado, llegando a tener que abonar un total anual de 540 euros por su alta y mantenimiento.
Hipoteca
Aunque se trata de casos excepcionales, algunas viviendas vacías están sometidas a cargas extras como el pago de una hipoteca. Si estimamos el precio de una vivienda de 100.000 euros con una financiación a tipo medio del 3% y 15 años, supondría afrontar un pago mensual de 690 euros.
A todos estos gastos fijos, también se ha de añadir el coste de mantenimiento y reparaciones que por falta de uso necesita un inmueble y que quedan exentos de la cobertura del seguro (avería de caldera, atascos...). Este tipo de gasto, que entraría dentro de los costes ocasionales o variables y puede incrementar el gasto anual en 260 euros, siempre dependiendo del tipo de avería, reparación o remodelación necesaria.
Barcelona es la segunda ciudad que tiene más viviendas vacías
Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, fechados en 2011 y de un cómputo aproximado, no real, puesto que no existe un censo que registre el parque absoluto de viviendas en España, entre las cuatro ciudades con más población en España hay más de 1.642.654 viviendas vacías, siendo Barcelona la que cuenta con más viviendas cerradas, seguida de Madrid, con 307.859.
Existe una creencia, muy extendida entre propietarios de viviendas, que el piso cerrado no da problemas y no ocasiona grandes gastos. Según un informe elaborado por Alquiler Seguro, basado en los datos que maneja a diario sobre el coste de mantenimiento de inmuebles, tener una casa vacía acarrea un gasto medio de 2.400 euros anuales en un piso tipo (tomando como ejemplo la ciudad de Barcelona).
Este gasto oscilaría en función del tamaño de la vivienda y el municipio donde se encuentre ubicado el inmueble.Los datos de Alquiler Seguro recogen información detallada del coste medio de inmuebles en desuso en Barcelona y que puede ser extrapolada al resto de grandes ciudades de hasta 250.000 habitantes.
La realidad de los inmuebles vacíos
Desde hace unos años el mito de que mantener una vivienda vacía hacía que se revalorizará ha desaparecido. Desde el estallido de la crisis inmobiliaria, las viviendas se deprecian a ritmo agigantado, hasta tal punto que desde 2007 el precio se ha ajustado en un 40,3% con previsiones de continuar a la baja tal y como indican diferentes analistas, que llegan a augurar descensos hasta 2014.
Ante la imposibilidad de vender, muchos propietarios mantienen sus viviendas vacías e inutilizadas, lo que provoca una mayor depreciación del inmueble. Tener una vivienda vacía afecta directamente a la conservación y mantenimiento de la misma.
Un inmueble bien conservado dura más, envejece más dignamente y permite disfrutarlo más años. Al mismo tiempo, con un mantenimiento periódico, se evitan los fuertes gastos que habría que efectuar si, de repente, fuera necesario hacer reparaciones importantes originadas por un pequeño problema que se haya ido agravando con el tiempo.
Muchos de los requisitos que se exigen para el mantenimiento de un inmueble podrían estar cubiertos si éste estuviese ocupado por un inquilino.
Gastos fijos y variables
Analizando los impuestos comunes de una ciudad como Barcelona por ejemplo, el gasto mensual ronda los 200 euros por cada casa en desuso.
Los gastos fijos comunes a cualquier residencia son:
Comunidad de propietarios
Para el propietario, la comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía. Las cuotas de las comunidades se establecen en función de los servicios asociados y de la dimensión de las zonas comunes, por lo que el recibo puede ser muy dispar según el recinto. Para un inmueble de 80 metros cuadrados en el centro de una de las principales ciudades analizadas por Alquiler Seguro, sin elementos comunes como ascensor o portero, la cuota mensual ascendería a 75 euros, sin tener en cuenta gastos extraordinarios como derramas o reformas, lo que podría aumentarla considerablemente.
Además, hay muchas comunidades de vecinos que en el recibo incluyen gastos adicionales como la factura por calefacción comunitaria y agua, lo que se traduce en un gasto anual de comunidad de 900 euros.
La comunidad de vecinos suele ser el gasto más elevado en el mantenimiento de una vivienda vacía
IBI (Impuesto de bienes inmuebles)
El segundo recibo más importante en cuantía para propietarios, inexcusable, es el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Éste grava la titularidad o posesión de cualquier propiedad en manos de un particular. Su cuantía se calcula en función del valor catastral, que clasifica el origen de las titularidades de los bienes inmuebles o los derechos reales establecidos. El costo del IBI varía entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral de la vivienda por lo que el desembolso medio por propietario es de 500 euros, en una vivienda sin garaje ni trastero. En el caso de que el inmueble disponga de añadidos, el costo puede aumentar aproximadamente unos 120 euros más. Incluye la tasa de basuras.
Seguro de hogar
Según informes elaborados por distintas aseguradoras, más de un 65% de las viviendas situadas en el territorio nacional disponen de seguro de hogar, con el fin de tener cubierto acontecimientos inesperados o accidentes. El principal motivo para asegurar la vivienda, por parte de los propietarios, es no tener que costear de su bolsillo los desperfectos que puedan ocurrir en inmuebles contiguos o los que le puedan generar ladrones o actos violentos.
Dependiendo de lo que queramos asegurar de la casa (contenido/continente) y de la compañía que contratemos, el gasto varía; no obstante, para viviendas vacías, lo habitual es contratar coberturas mínimas que fluctúan en torno a los 200 euros.
Mínimos de suministros
Parte de las 3,4 millones de viviendas vacías que hay en España mantienen contratados suministros de luz, agua y gas. Aunque no se haga uso de los mismos, estos tienen un coste mínimo, que en el caso de la luz va fijado y varía por la potencia que se haya contratado. Debido a las subidas de las tasas, en los últimos años, el coste de mínimos en suministros se ha elevado, llegando a tener que abonar un total anual de 540 euros por su alta y mantenimiento.
Hipoteca
Aunque se trata de casos excepcionales, algunas viviendas vacías están sometidas a cargas extras como el pago de una hipoteca. Si estimamos el precio de una vivienda de 100.000 euros con una financiación a tipo medio del 3% y 15 años, supondría afrontar un pago mensual de 690 euros.
A todos estos gastos fijos, también se ha de añadir el coste de mantenimiento y reparaciones que por falta de uso necesita un inmueble y que quedan exentos de la cobertura del seguro (avería de caldera, atascos...). Este tipo de gasto, que entraría dentro de los costes ocasionales o variables y puede incrementar el gasto anual en 260 euros, siempre dependiendo del tipo de avería, reparación o remodelación necesaria.
Barcelona es la segunda ciudad que tiene más viviendas vacías
Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, fechados en 2011 y de un cómputo aproximado, no real, puesto que no existe un censo que registre el parque absoluto de viviendas en España, entre las cuatro ciudades con más población en España hay más de 1.642.654 viviendas vacías, siendo Barcelona la que cuenta con más viviendas cerradas, seguida de Madrid, con 307.859.
miércoles, 10 de julio de 2013
MAGNÍFICO TRIPLEX A MUY POCOS METROS DE LA PLAYA Ref: 55
Triplex en Santa Pola zona Tamarit, 110 m. de superficie, 15 m2 de terraza (más 2 terrazas, una por planta, de 5 m2 y 8 m2, aproximadamente), 51 m. de la playa, 2 habitaciones dobles y 3 habitaciones sencillas, un baño, un aseo, propiedad en buen estado, orientación este, suelo de gres, carpintería exterior de madera.
Extras de la vivienda: arma. empotrados, chimenea, electrodomésticos, exclusivas , galería, luminoso, mirador, muebles, parking (comunitario, en superficie, una plaza por vivienda, en calle privada), solárium, terraza (más 2 terrazas, una por planta, de 5 m2 y 8 m2, aproximadamente), arboles, autobuses, costa, urbanización, vallado, vistas al mar, zonas infantiles
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=477110&numagencia=947
Extras de la vivienda: arma. empotrados, chimenea, electrodomésticos, exclusivas , galería, luminoso, mirador, muebles, parking (comunitario, en superficie, una plaza por vivienda, en calle privada), solárium, terraza (más 2 terrazas, una por planta, de 5 m2 y 8 m2, aproximadamente), arboles, autobuses, costa, urbanización, vallado, vistas al mar, zonas infantiles
http://www.maresinmobiliaria.es/fichapiso.php?idio=1&datoofe=477110&numagencia=947
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